Aislamiento de cubierta y tejado

El aislamiento de la cubierta reduce las pérdidas de calor en invierno y limita el sobrecalentamiento en verano. Importante: aislar una cubierta no significa sustituir el tejado.

Aislamiento por el interior

Es la solución más frecuente y menos invasiva: se coloca el aislante bajo la cubierta, desde el interior del desván o de la buhardilla.

Permite intervenir sin tocar la cobertura exterior ni necesitar andamios en la mayoría de los casos.

Aislamiento por el exterior (cubierta invertida o sobre-cubierta)

Consiste en colocar el aislamiento sobre el forjado o bajo la cobertura, normalmente aprovechando una renovación del tejado.

Es más costoso y no siempre es la opción adecuada si la cubierta está en buen estado.

Lo que el sistema CAE no cubre

El sistema CAE valoriza el ahorro energético de la actuación de aislamiento, no la sustitución completa de una cubierta deteriorada.

Nunca debes asumir que se rehará tu tejado por 1 €. Lo que puede financiarse parcialmente es la mejora del aislamiento.

Cuándo conviene actuar

Cubiertas sin aislamiento o con aislamiento antiguo y degradado, humedades por condensación, calor excesivo en las plantas altas en verano.

En estos casos la mejora del confort suele ser inmediata y perceptible.

Comprueba tu vivienda en menos de 60 segundos.

La aportación final depende de las características de la vivienda, la actuación realizada y la valoración de los ahorros energéticos. El importe de 1 € no está garantizado para todos los casos.

Comprueba tu vivienda en menos de 60 segundos.